Cuidando nuestra Sociedad
Me sorprende el otro día un señor mayor en el super, mientras hacía la cola en la caja rápida, con una pregunta que me sonó al principio, un tanto extraña: "Diez no es lo mismo que veinte, no? Según las matemáticas, diez es diez, y dieciseis, dieciocho o vente no es lo mismo, no?" Yo la verdad es que estaba un poco colgada, mirando que mis dos hijas no se tiren encima alguna pila de productos en exhibición, y ahí mismo miré a mi alrededor intentando descubrir a qué se refería el señor. Era claro, la señora adelante mío estaba pasando en la caja rápida (hasta diez unidades) con un carro que como mínimo parecía tener el doble de productos. Y el señor detrás mío me lo estaba haciendo notar con el objeto de que ella se diera cuenta.
Hicimos algún comentario irónico, pero la señora no se dio por enterada, obviamente. Y la cajera del super, tampoco hizo ningún comentario o indicación de que la señora estaba violando una norma interna para facilitar la atención de los clientes.
Me quedé pensando, así como esta señora pensó que era vivísima y astuta, ella que había podido pasar antes que todos los demás, aprovechando una norma interna de autoclasificación de clientes, para beneficiarse a si misma, y obviamente atrasar a todos los demás, que como el señor y yo, teníamos estrictamente las diez unidades en nuestro carrito...
No será que hacemos lo mismo en todos los ámbitos? Y por qué lo hacemos? Aunque la pregunta más interesante que se me ocurre a estas horas es: cuando dejaremos de hacerlo?
1) Meternos en la cola del super que corresponda, según el tamaño de nuestra compra.
2) Facturar lo que corresponde y pagar los impuestos que deban pagarse...
3) Mantener la ley de la derecha: caminar por la derecha en la vereda, circular por la derecha en la calle.
4) Estacionar donde y como se debe, ni hablar de respetar los semaforos, los peatones caminando y las cebras en las esquinas. Dónde quedó la prioridad del peatón?
5) Respetar, en fin, todas las normas: las sociales, las políticas, las fiscales, las viales...
El respeto a las normas es importante. Una norma siempre estará regulando algún aspecto de nuestra vida. El conocerlas y aplicarlas, y hacerlas aplicar, nos conviene. No está demás decir que nuestra "viveza criolla" es más bien falta de madurez intelectual y/o social como para inventar algo más serio o comprometido. El hecho de que en nuestra sociedad esté primando el interés personal siempre y por sobre el grupal, es inquietante. Creo que el grado de decadencia de nuestra sociedad se demuestra en la indiferencia con que nos manejamos, en la indiferencia y en el egoísmo de pensar que primero, segundo y también tercero, siempre estoy yo. No es esta una posición un tanto infantil? Cuándo intentaremos crecer?
Y me pregunto, que hiciste hoy o estos días por salir de esta posición?
Te mando un beso.


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